Principios de la educación lenta
En
los últimos meses, Joan Domènech Francesch ha hecho diferentes
conferencias por toda Cataluña, España y Francia en las cuales ha
manifestado la necesidad de reflexionar sobre nuestro "modus vivendi" y
de optar por movimientos de la lentitud. A continuación os hacemos un
resumen de las ideas que intenta transmitir en su libro "Elogio de la
educación lenta" y de las conferencias en las cuales ha participado.
A
pesar de que, en la actualidad, la esperanza de vida es más larga, las
personas constantemente nos quejamos de falta tiempo. Los movimientos de
la lentitud plantean alternativas a la aceleración que condiciona
nuestras vidas. Joan Domènech Francesch ha sido uno de los precursores
de este paradigma porque considera que nuestra sociedad está impregnada
de una velocidad que no nos deja saborear el sentido de las cosas y
disfrutar. No podemos permitir que el tiempo colonice nuestras vidas.
Hay que dejar de valorar las cosas por el tiempo que dedicamos en vez de
por la calidad dado que esta idea la estamos trasladando a la escuela.
En la escuela el tiempo está fragmentado, cuantificado y colonizado, al
igual que el saber. Cada vez tenemos más presente la idea "más rápido,
más aprendizajes y cuanto antes mejor" pero tenemos que ser conscientes
de que "no se puede hacer crecer los árboles estirando de sus hojas". La
vida y el aprendizaje tiene su tiempo.
La
educación lenta es un paradigma que no pretende hacer las cosas
despacio, sino saber encontrar precisamente el tiempo justo para cada
cual y para cada actividad pedagógica. Educar para la lentitud significa
respetar el ritmo de cada niño y el tiempo de cada aprendizaje.
A continuación concretamos quince principios que Joan Domènech considera importantes para la educación lenta:
1. La educación es una actividad lenta.
2. Las actividades educativas tienen que definir el tiempo necesario para ser realizadas, y no al revés.
3. En educación, menos es más.
4. La educación es un proceso cualitativo.
5. El tiempo educativo es global y está interrelacionado.
6. La construcción de un proceso educativo tiene que ser sostenible.
7. Cada niño –y cada persona- necesita un tiempo específico para aprender.
8. Cada aprendizaje tiene que realizarse en el momento oportuno.
9. Para conseguir aprovechar más bien el tiempo hay que priorizar las finalidades de la educación y definirlas.
10. La educación necesita tiempo sin tiempo.
11. Hay que devolver tiempo a la infancia.
12. Tenemos que repensar el tiempo de las relaciones entre persones adultas y niños.
13. El tiempo de los educadores se tiene que redefinir.
14. La escuela tiene que educar el tiempo.
15. La educación lenta forma parte de la renovación pedagógica
La
escuela, por lo tanto, necesita un replanteamiento, no del tiempo ni de
la organización. Requiere recuperar el sentido de la educación y
garantizar que esta responde a las necesidades de la sociedad.